Como llevo 45 años trabajando en la hostelería y el turismo, empezando durante mis estudios universitarios como animador en Benidorm, dirigiendo después la apertura de hoteles en el Caribe y los últimos veinte años dedicándome a explicar lo que había aprendido en los años anteriores con un paréntesis de ocho años dedicado a la reconversión de empresas en crisis, quiero confesarles un secreto: soy muy aficionado a la aviación. Colecciono desde maquetas de aviones a anécdotas de la evolución de las técnicas de pilotaje. Quizá por esta afición, mi hijo mayor es piloto de aviación desde los 21 años, en la compañía IBERIA.
Como cuenta mi amigo Javier Ortega Figueiral, remontándose en la historia, en 1935 el ejército de EEUU diseñó el B-17, un avión cargado de nuevos y variados mandos lo que lo convertía en más complejo a la hora de pilotarlo, por lo que necesitaba una mayor concentración por parte de los comandantes. El primer avión se estrelló en el vuelo inaugural. Ante tal desastre, los técnicos decidieron crear una red de salvación para facilitar, mediante las listas de vuelo, chequear los procesos con total seguridad, evitando los errores por olvido, prisas, negligencias o confusiones.
En estos largos años de trabajo en empresas he podido comprobar que las redes de seguridad aportan mayor confianza tecnológica, sirven por su repetición para dominar más los procedimientos, fomentan la comunicación entre los miembros del equipo, sugieren con más frecuencia mejoras y transmiten a los miembros del equipo, a los del área de calidad y a los clientes, mayor seguridad.
Ya tiene la sencilla historia del porqué empecé y sigo escribiendo con la práctica segura de la check-list, ayudando a educar desde la nada a los primeros profesionales hosteleros en distintas partes del Caribe. “Las llamaban “listitas”, y gracias a ellas, se formaron y prestigiaron.
No quiero acabar sin agradecer a todos los clientes que durante estos 45 años de vida profesional confiaron en un método sencillo de aplicar pero muy complejo de elaborar, porque deben estar concretados todos los pasos sin saltarse ni un detalle, puesto que hubiese perdido toda mi credibilidad profesional. Por cierto, este método me ha ayudado a escribir 26 libros donde he podido reflexionar sobre el talento, las creencias, el compromiso, el conocimiento y detallar sus conductas excelentes. A todos y cada uno, GRACIAS.
Una vez descubierto el secreto les invito a que sigan reflexionando sobre los diez valores y métodos que les ayudarán a encontrar las SOLUCIONES DEL NUEVO ÉXITO: PRODUCTOS ÚNICOS,TECNOLOGÍA, PROXIMIDAD, INNOVACIÓN, FORMACIÓN, SEGMENTACIÓN, COMPROMISO, AUTOCRÍTICA, EXCELENCIA Y BUENAS PERSONAS.


